domingo, 24 de junio de 2007

...Los Momentos...

**...nos hablaron una vez cuando niños,
cuando la vida se muestre entera,
que el futuro... que cuando grandes...
ahí murieron ya los momentos,
sembraron así su semilla
tuvimos miedo, temblamos...
y en esto...
se nos fue la vida...**

Vamos con el vómito mensual, con los 29 días de angustia y uno de descanso, con la olla a presión despilfarrando gotas a diestra y siniestra, con el fluir de la inconciencia...

Y ahora vuelves, otros 15 días, vuelves y enciendes los focos. Vamos otra vez a la lucha, otra vez al reencuentro... Otra vez el mar, el ir y venir, el acostumbrarme a ser costa algunas veces como suave orilla, otras como profundo abismo, a recibirte y despedirte...De nuevo a construir las ilusiones, de nuevo a ponerlas en espera... otra vez entregarse entera, otra vez a medir la misma entrega...
Porque siempre puedes decir adiós, porque siempre puedo decir adiós, porque la libertad es libre, porque siempre el primer paso puede ser el último, el primer beso ser el ...
Sólo tengo una certeza, el no tener nada cierto, nada monolítico, sólo tu espalda para aferrarme cuando las compuertas de la fe se abren bajo mis pies, sólo tus ojos bajo la lluvia invitándome a tomar un café...
Cuando el sol me abandone, cuando el agua se detenga, cuando los muñecos vuelvan las sempiternas sonrisas, cuando me mire los labios cantando un hasta nunca y la sangre ardiente se detenga, cuando las mariposas callen los susurros nocturnos y la factoría emita el último vapor productivo... Cuando me canse de seguir... cuando me canse de cansarme...espero sentirte, espero encontrarte aquí...
Aquí para gritar que nada es absoluto, que vale la pena esperar, y contar los segundos y ahogar los llantos... Que nuestras sonrisas pagan el resistir estóico de las distancias...
Cuando todo es relativo me gusta pensar que sos un tirano absolutista, que jugás al todo o nada, que estás cuando no estás y sigues faltando cuando estás... Me gusta revelarme para ver cuán dulce es tu ceño fruncido, me gusta fingirme afectada y ofendida para degustar tus perdones. Me gusta engañarme y jugar a que no siento, y comprobar idiotizada que el picor en los párpados es porque te extraño... y que el temblor en las manos es por sentirte, por percibir tus abrazos en la memoria.
Cuando tus voces regresan me doy cuenta que puse mi vida en paréntesis, que me senté al lado del camino a esperar que me asaltaras por la espalda diciéndome "te quiero"...

Y ahora vuelves desde donde nunca te has ido y comprendo que todo fue un simple suspiro, un sentido parpadeo, un instante, una brisa en el huracán de la existencia... un momento...


**...Tu silueta va caminando,
con el alma triste y dormida
ya la aurora no es nada nuevo pa' tus ojos grandes y pa' tu frente
ya el cielo y sus estrellas se quedaron mudos...
lejanos... y muertos...
pa' tu mente ajena...**


**Los momentos
Los Blops

domingo, 13 de mayo de 2007

Viva el teatro...

Con un vómito en el alma he decidido callar una vez más esta noche. Con las obligaciones esperando me pienso y me proyecto otras 24 horas de respiración. Con las cadenas de las expectativas me amarro un día más a la vida. Me pesan las ideas, me agotan las exigencias, sólo quisiera humedecer las ventanas para lavar los vidrios de tantos errores.

Pero no hay tiempo, hay que leer, hay una prueba, hay que dormir, comer, sudar, correr, levantarse por la mañana y acostarse en la noche, ponerse una bufanda, cuidarse el resfriado, hacer unas horas de inglés, apagar el despertador, bañarse el pelo, dejar colgada la maldita toalla, taparse las vergüenzas, obviar las miradas de desaprobación, hacer oídos sordos a las indirectas matutinas... ponerse la máscara... no veo, no escucho, no siento... aún pienso...
Subir al bus, sonreír al chofer fingiendo un "buenos días", buscar un asiento con la mirada, desplomarse y querer hundirse en esa espuma sintética, rogar al cielo no encontrarse un conocido porque, por la mierda, ya no quieres hablar ni sonreír a la fuerza. Sacar el pase escolar, pagar el pasaje, guardar el boleto, despertar del segundo sueño, bajar tres peldaños, cruzar el mar de colectivos matinales, esperar la quinta micro para llegar atrasada, controlar la rabia de entrar tarde... arreglarse la máscara... "Hola profe", "Hola chiquillas", "Hola tía"... "bien, gracias, y tú??" Incrustarte el bien, creer que nada pasa o que todo pasa como tiene que pasar, ese bien que no es bueno ni malo, ni dulce ni agraz, ni llanto ni risa, pura resignación...
Aguantar una, dos horas, obligándote a poner atención, presionándote a estar donde no quieres estar, pensando... pensando en el que está afuera... subirte la máscara que amenaza caer, agarrar esa lluvia que comienza a volver...

Recreo, huir por cinco minutos, besar un segundo queriendo mil, "ya, vamos", "ya... vamos", ..."vamos"... Sí, vamos, vámonos a la c.... a la cima o a la sima, donde no exista el puto tiempo de volver a lo que no quieres volver, donde no tengas que mirar lo que odias mirar, donde no tengas que decir lo que quieren escuchar, ni tocar lo que aborreces tocar, donde no debas sentir lo que el promedio debe sentir, donde la curva normal sea anormal y la desviación estándar una bendición, donde no te exijan más de lo que quieres dar... donde no esperen nada de ti... ni tu esperes nada de ellos... donde la máscara se resvale y te importe un carajo quedar desnuda, porque allí no existe el resfrío, ni el prejuicio, ni la lluvia, ni el viento, ni los túneles, ni los abismos...

"Ya, vamos, van a entrar"... y entramos al sacrificio, entramos al sistema del que nunca salimos del todo, y los que fueron uno vuelven a ser dos... fin de la simbiosis... recoger la máscara... Caminar, coger la bandeja, sacar los cubiertos, varias servilletas, "hola tía", "gracias tía", sal, no mucho aceite, abundante limón, abrir la billetera, contribuir al lucro de los empresarios del hambre, subir las escaleras, dejar la bandeja, sacar los platos, sentarse, querer aislarse del mundo, NO PODER AISLARSE DEL MUNDO... entreabrir la máscara... abrazos rápidos, no muy largos porque de lo contrario la separación duele más, lavarse los dientes, mojarse la cara... limpiarse la máscara... qué feliz soy con el tiempo a la rastra, con los deseos reprimidos, con tus sueños y los míos, esperando, esperando que todo esto pase rápido para poder vivir como queremos vivir, para poder hacer lo que elegimos hacer, para poder ser lo que queremos ser... qué feliz soy...

Mirar al cielo, es tarde, tomar una micro, soltar nuestras manos, caer en el asiento deseando descender a los infiernos, evitar mirar hacia la ventana porque no puedes soportar el adiós... "buenas noches", "gracias"... qué vencidos están los elásticos de la máscara... Bajar del auto, esconder la rabia, contar al infinito, saludar a tu perro, poner la tetera, tostar un pan, comer por comer, doparte con TV creyendo olvidar, acá no ha pasado nada, acá nunca pasa nada... tomar unas hojas, leer la jerigonza, engañarte pensando en estudiar, morir en el intento, lavarte los dientes, tirar la cadena... por qué no se van los malditos deseos frustrados?... No me saco la máscara... Aún en sueños emerge el superyo, hay que defenderse, siempre alerta, no puedes llorar, no debes llorar, seguir adelante, siempre firme compañera, si tú caes, yo me saco la m..., vamos esto no es tan terrible, hay otros peor que nosotros... hay más sufrimiento en el mundo, hay niños que mueren de hambre, a algunos los sacuden terremotos, a otros les usurpan las tierras buscando el dinero amarillo... ya podremos estar juntos, ya seremos invencibles... delirios nocturnos... ilusas ilusiones...

Look at the stars, look how they shine for you, and everything you do, they were all yellow... suena la radio, dos horas treinta para regresar al calvario, quince minutos para reemprender el vía crucis... sólo un segundo para suspirar y atornillar la máscara...

El show debe continuar, me debo a mi público...

sábado, 28 de abril de 2007

tHe LiTtLe GiRl hAs DiEd


Virginia se fue ayer, a eso de las seis. Cuando el sol entraba cansado por la ventana, cuando el aire vestía de naranjo y el sudor se pegaba a las paredes maderiles.

Virginia se fue sin avisar, aunque el respirar de mi corazón y el latido de mi nariz me vinieron a contar. Pero yo no sabía qué pasaba, yo no sabía que sería tan luego, nadie me dijo que me quedaría tan sola, que se llevaría los juguetes y me dejaría un espacio abismal donde antes reposaban mis 20 sueños infantiles.


Jugar contigo no fue tan bueno como pensaba y tampoco te extraño tanto. No te extraño, no te extraño, NO TE EXTRAÑO... Estarás bien? Comiste el pan tostado con mantequilla y fruta hervida de cada madrugada?

Ya no te extraño, ya no TE EXTRAÑO...


La muñeca está tirada en el piso. El vestido de organza también. Los peluches se taparon los ojos y un incendio se apropió de mi piel.

La pequeña niña ha muerto. La diminuta mujer respiró.


Y Virginia se fue a eso de las seis. Supongo que se buscará otra niña para abandonarla después. Supongo que estará jugando a la gallinita ciega y convirtiendo la vida en una estúpida burbuja. Supongo que otra creerá sus cuentos a la hora en que la luna sale a trabajar. "Había una vez, en un castillo de chocolate, un príncipe y una princesita que se amaban eternamente..."

Virginia?? Virginia???


Así es la vida, así no más es ...

viernes, 27 de abril de 2007

... fue crucificado, muerto y sepultado ...


Cuando 365 días de convivencia no son nada, no son nada para otros...
cuando das la mano y te toman el último músculo adherido a la clavícula y no tienen vergüenza ni decencia para seguir desgarrando más ,
cuando Jesucristo es tan vilipendiado como tú, y Pilatos se lava las manos a tu lado, sonriendo por tu desgracia.

Cuando entregas lo que tienes y piensas que lo pueden valorar,
cuando otra vez te estrellas contra el tronco ensangrentado de la inocencia,
cuando dices casi todo lo que piensas, haces un poco menos de lo que dices y te esfuezas por ser consecuente al menos en la elección del papel higiénico que hay en tu baño...

Cuando tu saludo se queda vagando en el viento y un empujón de desprecio te llega por la espalda,
cuando el respeto se lo pasan por la ... por la última rendija de la conciencia,

En ese preciso momento confiezo mi CREDO, miro al cielo y digo: "Creo en J....

... porque el JESUCRISTO SOY YO, crucificada, muerta y sepultada... que descendió a los infiernos, resucitó de entre los muertos y está sentada a la derecha de Lucifer, dios padre de la venganza intelectual...

Y esta noche hasta a María le compro el cuento de la virginidad, y a la Magdalena le creo con la fe que mueve montañas su arrepentimiento jurando que nunca tocó al Salvador...

"De todo hay en la viña del Señor". Sí, de todo, hasta la uva más vinagre y putrefacta...

"BIENAVENTURADOS LOS LIMPIOS DE CORAZÓN, PORQUE DE ELLOS SERÁ EL REINO DE LOS ... H....NES"

Amén.



Ajada PaZ

sábado, 24 de marzo de 2007

El indeseable espacio en el que estás


Cómo decirte a la cara que ya no te soporto, que tus indirectas me aniquilan, que me consumo en rabia con tus comentarios obtusos, que me hiere comprobar que no eres capaz de decirme a la cara lo que te indigna de mis actitudes y te escondes en un silencio cómplice cuando entro al indeseable espacio en el que estás.


A ti, que eres su compañero, te pedí un abrazo, te pedí un hombro donde poder dejar mis lágrimas, mi frustración, pero no me sirve tu apoyo, ahora me suena a falsedad, eres uno más y te pido demasiado, te pido lo que no me puedes entregar. Pero soy tonta, inocente muchas veces, y todavía creo que puedo cambiar el mundo sólo porque quiero y porque formulo las palabras correctas en el momento correcto. Vulgares ilusiones, a mi derroche de pasión acumulada que escupo cuidadosamente tratando de contener la rabia le precede un silencio, su silencio. Cuando espero una mirada comprensiva me ofrecen silencio, cuando ven mis ojos enrojecidos después de haber llorado de impotencia me dan silencio, cuando mi garganta sangra de tanto pedirles a gritos que no me juzguen con el patrón de los “debería” y me acepten con el molde del “ES”, me tiran silencio; y siempre hablan demasiado con la cabeza y dicen tan poco con el corazón. En vez de correr la cortina y ayudarme a que mi vida no sea una mierda, en vez de derretirme en explicaciones de por qué dije, hice, no hice, no dije, no pensé antes esto, aquello, lo del año anterior, lo de mi existencia pasada, en vez de explicarles por qué no soy la hija que quieren que sea, debería poder hacerme entender sin siquiera hablar, considerando los 20 años de convivencia. Pero compartimos la mesa, el techo, nos topamos por los pasillos y somos extraños, no me conoces tanto como dices y a ti nunca te he dejado conocerme… No me conocen, porque si lo hicieran entenderían que detrás de mi aislamiento sucede algo, sabrían que estoy hablando, que estoy gritando por dentro…