jueves, 16 de noviembre de 2006

Everything’s not lost ?

El miedo de tener lo que siempre quise...


Un paso en la estabilidad, otro en la revolución. Che Guevaras pisan fuerte en mis pensamientos y lo nublan todo, el valor o la cobardía no me alcanzan para mirar al cielo y ver por última vez las nubes de algodón adoradas antes de sentir el filo de la guillotina liberando la presión. Como si el no existir fuera grato, como si después de muertos pudiésemos disfrutar del descanso. Para qué morir si no tenemos la certeza de gozar el funeral, no me compro el cuento del finadito feliz.

Un paso acá, uno allá. A lo Víctor Jara “ni chicha ni limoná”. Agradecida del cambio, temerosa de las consecuencias. Malditos principios alquímicos, no es justo transformar el carbón en oro y ver desaparecer el negro terrón minero. No es justo entregar algo y dar a cambio otro abalorio del mismo valor.


Mal que mal te tomé cariño, me agrediste por años, funcionamos bien. Tú con tus mañas, yo con mis histerias. Tú cubriendo inseguridades al regalarme la culpabilidad, yo rindiéndote pleitesía, taponeando el agujero vacío con más aire, pero sin oxígeno; con llanto opacado, con una caricatura de felicidad, con “está todo bien”, con anhelantes “no lo volverá a hacer”. Me golpeaste, es cierto, pero más de una vez lo tenía merecido. Lo tenía merecido, claro, si yo siempre te hice sentir mal. Yo y mis palabras, yo y mis atenciones de mierda, yo la hija de puta que no sabe cocinar un plato decente y tener la camisa azul para el día viernes. “Llego tarde, amor, no me esperes”…


Lo merecía, lo sé, lo merecía…En verdad lo merecía?? Por qué ahora parece ser todo distinto, por qué ya no están tan bien tus humillaciones, por qué el cambio, por que me abrieron los ojos y me quitaron la pasividad, por qué me enseñaron el error y no me dejaron las instrucciones para sobrellevar la frustración de saberme errada? No hay peor ciego que el que no quiere ver. No, eso no es cierto. No hay ciego más desgraciado que aquel que le devolvieron la vista y no le entregaron las armas para moverse en el mundo de las luces que en el fondo no son luces, son apariencias.


Gracias señorita, gracias por llevarme al infierno de la conciencia, gracias por pasarme una boleta de honorarios por 30.000 lucas y a cambio enseñarme a odiar lo que siempre quise.

“Mándalo a la cresta”. Lo hice y aquí me tienes. Mírame. Se me borró el rubor violáceo y olvidé el ardor de sus palabras…pero el grifo del alma sigue sangrando… y ahora no tengo fuerzas para negar el charco que se acumula a mis pies…

PaZ

sábado, 11 de noviembre de 2006

...inconsciencia en lo que escribo...

El espacio es grande, los planetas son muchos, los baobads crecen, los faroleros siguen su eterna rutina, los reyes esperan vasallos, las botellas expiran en la garganta del alcohólico, el geógrafo atrapa relieves, las rosas continúan conversando, el zorro aún sigue esperando….

Domestícame. El eco se pierde en el vacío. Palabras que se las lleva el viento. Las flores miran extrañadas al zorro, y él sigue con el domestícame desesperado, domestícame con los ojos, domestícame con la cola, domestícame con el corazón…

Pero el principito camina al extremo opuesto del planeta, ha hecho un surco pensando en la rosa que está lejos, en otro lugar, jugando al “no me importa” para no salir herida en la inestabilidad de las relaciones. A veces las espinas no son suficientes…

Continuará…

miércoles, 1 de noviembre de 2006


Qué sensación tan desagradable es tener que morderse los labios y callar el grito que te desgarra por dentro, qué destructivas se vuelven las palabras que nunca llegaron a ser oídas.

Por qué dar explicaciones a alguien que no merece explicaciones, por qué el remordimiento de no ser comprendida si el otro es el que no te entiende, por qué asumir culpa si no la tienes, por qué tanto absurdo, por qué repetir la historia y hacerme cargo de lo que nadie me ha pedido. POR QUÉ CREERME PAÑUELITO DESECHABLE CUANDO NI SOY TAN SUAVE NI TAN ALBA PARA ASIGNARME ESE ROL. Al estilo Arjona (ese "galán" con barba de días y pinta de futbolista en oferta) mi conflicto es el siguiente: "el problema no es que me uses (utilices es más adecuado, pero estéticamente es horrible), el problema es que me dejo". E incluso hay momentos en que pienso que me gusta el asuntito.

Pensé que me había acostumbrado a las palmadas en la espalda, a las felicitaciones con la cara mientras le sacan brillo a la navaja y afilan los dientes del serrucho, a ser florero cuando mi intención es ser simplemente vaso, pensé que cambiando el ambiente modificaría la estructura, pero no es así. Obviamente ignoraba a Maturana.Hace algunas semanas me caí al pozo helado de la realidad cíclica y me encuentro otra vez en el principio que esperaba fuera el final.

Al comienzo fue rabia, luego resignación, pero ahora es pena, pena de no significar nada más ni nada menos que unos numeritos azules envidiables; pena de que no exista la constancia de urguetear detrás de la cortina que se ve seriota, pero es melosa; interminable lata de la pragmática social; asqueroso e hiriente oportunismo. Por qué no colaboran un poco en mi integridad en vez de contribuir a la mirada miope, hipermétrica, con cataratas. Con mi distorsión me basta y me sobra, anhelo sana retroalimentación.

Quiero arriesgarme por H1, pero el valor p me queda grande. Para romper el esquema tengo el combo y el martillo, pero no me decido del todo a utilizarlos. Las decisiones tienen su lado de pérdida y no estoy segura aún si el sacrificio valen los cuestionamientos internos y a corto plazo las calificaciones tirando al violeta. Esta lucha interna entre el deber y el ser agota, quizá por eso mientras más duermo, más me atrapan las sábanas. Mal tiempo para preparar caldo de cabeza, inadecuado a estas alturas del año.

Síntomas de adolescencia retardada y desilusiones de los que pensaba tenían bien puestos los lentes (metafóricamente hablando) ...

Moraleja de estas frasecillas inconexas: queramos al otro por su valor al costo, no por su valor agregado. Quiéreme por lo que soy, no por lo que puede servirte estar conmigo.


Buenas noches...



PaZ