viernes, 5 de enero de 2007

Invernación en el alma


¿Habré amado alguna vez? Es posible, de lo contrario no estaría donde estoy. Pero... fue amor? No sé, tal vez la palabra adecuada es sometimiento, es cariño, aprecio, simpatía, ego, lástima, rebeldía, encantamiento, estupidez, odio... pero no amor. Quizá el odio sea demasiado amor. Tanto me amé entonces??


Hay ruido de pájaros, el invierno sigue fumando ahí fuera, la noche está en calma, la vida se calla. Todo me parece tan extraño, seres humanos que respiran , me miro al espejo y no me conozco, quién soy, para qué soy, para quién soy?? Levanto mi brazo y descubro que termina en cinco ramas que pueden brotar en una caricia o consumirse en un golpe. Y pienso en Einstein, en que bajo ese casco de cabellos independentistas existieron las neuronas que formularon lo que todos sabían pero que nadie se atrevía a decir, lo que de tan obvio parece estúpido... que el sol que alumbra los cuerpos a algunos los transporta a la gloria y a otros los quema en silencio...
Relativamente PaZ

No hay comentarios.: