domingo, 30 de julio de 2006

... aquellos días en que el sol se eclipsa ...

Patética, tonta, loca, enferma, ilusa, ídola, cuática, ególatra, tuerta, insuperable... Pueden pensar lo que sea de mí y de estas palabras que escribí cuando días atrás me di un paseo por el infierno. Son libres, tan libres como yo para decir lo que se me plazca. En estos precisos instantes el sol brilla sólo para mí, los sentimientos que expreso más abajo se evaporaron con la última lluvia, no hay problema en que vuelvan, pero que sean tan sólo ráfagas de un temporal que pasa muy lejos de aquí.
Si quieren bajonearse o espantarse, sigan leyendo; si la vida les sonríe, mejor cierren la ventana y miren otra cosa; si son capaces de entender los arrebatos de una niñita mimada, si no juzgan, si escuchan con algo más que con las parabólicas que tienen a ambos lados de la cabeza, si van por la vida premunidos de un cuchillo que destroza corazas y no tienen miedo de mirar tras las máscaras de la autoprotección, adelante, esto es lo que sentí, esto es también lo que soy, todo y nada, calor y frío, corrección y descaro, sonrisa y lágrima, tanto y tan poco como ustedes, al fin y al cabo, simplemente humana...

Sonrisa: mueca que levanta las comisuras y esconde la quebrazón del alma.


Quiero descender a los infiernos
sentir los gusanos mordiendo mis orejas
disfrutar a los escarabajos rasguñando mis pesares
desintegrarme con el agua putrefacta
adorar a los chacales que mastican mis quebrantos
vomitar coágulos de sangre dolorosa
desvanecerme después de un grito que traspasa el universo
descansar,
no sentir,
no existir
permanecer en sempiterna inmovilidad
En el núcleo del dolor
no hay más dolor...

Hoy no hay Paz

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que triste pero estas vacaciones me insertaron en un letargo tal que ni siquiera las palabras calzan en mente. Es triste porque ni siquiera puedo confiar en mi, pero algo me queda, y eso es creer en tus palabras.


gracias. debo decirlo, soy bastante critica con las cosas, pero lo tuyo pesa.