
"Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj
Julio Cortázar
Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj."
He ahí una pincelada de uno de mis amores literarios, Julio Cortázar. Si tienen tiempo visiten www.juliocortazar.com.ar, recomiendo sus cuentos. Olvídense de la lógica del tiempo, este caballero no conoce la rutina. Un poco extraño el hombre, dirán los que no están acostumbrados a sumergirse en las profundidades de la loca fantasía, pero vale la pena nutrirse de vez en cuando con letras latinoamericanas. Recomienden libros, respetables visitantes, recomienden los interiores jugosos de los buenos escritores.
Nos encontramos pronto, en algún pasillo de esta infinita biblioteca.
Paz

1 comentario:
oh cortázar!!!!
en realidad la escritura de cortázar es del tipo que te vuela la cabeza....son cosas tan simples como instrucciones para subir una escalera o para llorar, pero no paran de impresionar....
recuerdo aquellos días en una simple hoja me hacía volar a medida que la iba explorando, parecía un mundo sin igual. tirada en el piso aun de un consultorio seguía incansable su huella...era la huella de él.
instrucciones y demases....
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