miércoles, 1 de noviembre de 2006


Qué sensación tan desagradable es tener que morderse los labios y callar el grito que te desgarra por dentro, qué destructivas se vuelven las palabras que nunca llegaron a ser oídas.

Por qué dar explicaciones a alguien que no merece explicaciones, por qué el remordimiento de no ser comprendida si el otro es el que no te entiende, por qué asumir culpa si no la tienes, por qué tanto absurdo, por qué repetir la historia y hacerme cargo de lo que nadie me ha pedido. POR QUÉ CREERME PAÑUELITO DESECHABLE CUANDO NI SOY TAN SUAVE NI TAN ALBA PARA ASIGNARME ESE ROL. Al estilo Arjona (ese "galán" con barba de días y pinta de futbolista en oferta) mi conflicto es el siguiente: "el problema no es que me uses (utilices es más adecuado, pero estéticamente es horrible), el problema es que me dejo". E incluso hay momentos en que pienso que me gusta el asuntito.

Pensé que me había acostumbrado a las palmadas en la espalda, a las felicitaciones con la cara mientras le sacan brillo a la navaja y afilan los dientes del serrucho, a ser florero cuando mi intención es ser simplemente vaso, pensé que cambiando el ambiente modificaría la estructura, pero no es así. Obviamente ignoraba a Maturana.Hace algunas semanas me caí al pozo helado de la realidad cíclica y me encuentro otra vez en el principio que esperaba fuera el final.

Al comienzo fue rabia, luego resignación, pero ahora es pena, pena de no significar nada más ni nada menos que unos numeritos azules envidiables; pena de que no exista la constancia de urguetear detrás de la cortina que se ve seriota, pero es melosa; interminable lata de la pragmática social; asqueroso e hiriente oportunismo. Por qué no colaboran un poco en mi integridad en vez de contribuir a la mirada miope, hipermétrica, con cataratas. Con mi distorsión me basta y me sobra, anhelo sana retroalimentación.

Quiero arriesgarme por H1, pero el valor p me queda grande. Para romper el esquema tengo el combo y el martillo, pero no me decido del todo a utilizarlos. Las decisiones tienen su lado de pérdida y no estoy segura aún si el sacrificio valen los cuestionamientos internos y a corto plazo las calificaciones tirando al violeta. Esta lucha interna entre el deber y el ser agota, quizá por eso mientras más duermo, más me atrapan las sábanas. Mal tiempo para preparar caldo de cabeza, inadecuado a estas alturas del año.

Síntomas de adolescencia retardada y desilusiones de los que pensaba tenían bien puestos los lentes (metafóricamente hablando) ...

Moraleja de estas frasecillas inconexas: queramos al otro por su valor al costo, no por su valor agregado. Quiéreme por lo que soy, no por lo que puede servirte estar conmigo.


Buenas noches...



PaZ

2 comentarios:

Anónimo dijo...

"Las dudas que intervienen cada vez que parece que ocurrirà algo...
Las ataduras autoimpuestas que no permiten avanzar en dirección alguna....
Palabras al tiempo apropiado que parecen cambiar todo y mostrar una nueva oportunidad para esparcir lo que tanto tiempo espere repartir"

Gracias.

Anónimo dijo...

..Ya mencioné antes q admiro la increible facilidad de dejarte llevar por las palabras, exponiendo auténtica y sinceramente lo que sientes..

Las palabras te afloran tan creativamente que me recuerdas mucho a María L. Bombal=)

Esta vez en tus líneas dejaste escapar la asquerosa realidad que nos rodea constantemente en las salas de clases, nos mantienen al borde de la náusea.. Me carga la gente falsa, las sonrisas de expresiones neutras de marionetas que se deja llevar por cualquier otro sin permitirse pensar por si mismas..simplemente lo odio

Espero demostrarte sinceridad y reflejarte Paz como la q tu proyectas en tu mirar..

Besos de colores y Buenas noches..